Pega pares x, y de una o varias series y este generador de diagramas de dispersión dibuja los puntos, ajusta una línea de tendencia y calcula el R² al instante, sin hoja de cálculo ni registro.
16 puntos cargados
12 puntos cargados
El mismo generador sirve para revisar una correlación, seguir una serie de dosis, comparar dos métodos de medición o separar varios grupos en un solo gráfico.
Horas de estudio frente a nota del examen, con la línea de tendencia y el R² a la vista, para juzgar de un vistazo si la relación es lo bastante fuerte para mencionarla en un informe o si es solo ruido.
Mediciones de respuesta a lo largo de varias dosis, mostradas sin forzar una línea recta sobre datos que pueden curvarse: un primer vistazo antes de ajustar un modelo dosis-respuesta propiamente dicho en software especializado.
Lecturas pareadas de dos instrumentos sobre las mismas muestras, una serie por instrumento, para ver si los métodos coinciden de cerca o se separan en el extremo alto o bajo del rango.
Tres grupos etiquetados, cada uno en su color, sobre el mismo par de ejes, para comprobar si dos medidas bastan para distinguir los grupos antes de correr un método de agrupamiento formal.

Añade una serie por cada grupo, instrumento o condición que quieras comparar; cada una conserva su propio color y etiqueta, y aparece una leyenda automáticamente en cuanto hay más de una. Pega un lote nuevo de pares x, y en cualquier serie y el gráfico se redibuja al momento.

Activa una línea de tendencia por mínimos cuadrados en cada serie y su R² aparece junto a la línea en el mismo color, así la fuerza de cada relación queda visible sin abrir una calculadora aparte. Desactívala en cualquier serie que no se resuma bien con una recta.

Cambia los marcadores entre círculos, cuadrados, triángulos y rombos, agrándalos cuando el gráfico deba leerse bien a tamaño de póster, y escribe etiquetas de eje y un título que coincidan con la leyenda de tu figura, todo sin abrir un programa de diseño.
Cuatro pasos convierten una columna de valores pareados en un gráfico exportado, sin escribir ninguna fórmula.
Empieza con una sola serie si observas una única relación, o añade una por cada grupo, instrumento o condición que quieras comparar en los mismos ejes.
Copia directamente dos columnas de una hoja de cálculo, un par por línea; comas, tabulaciones o espacios entre x e y funcionan igual. Una línea con error se marca por su número en lugar de descartarse en silencio.
Ajusta una recta por serie y muestra su R², o déjala apagada en datos que claramente no siguen una. Aprovecha para elegir forma y tamaño de punto y escribir tus etiquetas de eje.
El diagrama de dispersión se actualiza mientras escribes. Cuando los puntos, la línea de tendencia y las etiquetas se vean bien, descárgalo en SVG para editarlo después o en PNG para pegarlo directo en una diapositiva o un documento.
Un diagrama de dispersión coloca cada observación como un punto en dos ejes, una variable en cada uno, así que un patrón en la nube de puntos —ascendente, descendente, curvo o disperso sin forma alguna— es visible antes de calcular nada. Ese primer vistazo importa: una línea de tendencia y un R² calculados sobre datos que en realidad no siguen una recta seguirán produciendo números, pero números que describen algo distinto de lo que ocurre.
El R², el coeficiente de determinación que este generador imprime junto a cada línea de tendencia, es la proporción de la variación de y que una recta a través de x explica, en una escala de 0 a 1. Un R² cercano a 0.8 significa que la línea explica casi toda la dispersión de y; cercano a 0.2, la mayor parte de esa dispersión viene de algo que la línea no captura. No dice nada sobre si la pendiente es lo bastante grande para importar en la práctica, ni sobre la dirección de la causa.
Una relación lineal fuerte entre dos variables no es prueba de que una cause la otra. Dos variables pueden moverse juntas porque un tercer factor impulsa a ambas —las ventas de helado y los accidentes por ahogamiento suben con el calor del verano— o porque la muestra las emparejó así por azar. Antes de tratar una recta ajustada como una afirmación causal, pregunta si el diseño del estudio (un experimento controlado, no solo observaciones pareadas) respalda de verdad ese salto.
Una línea de tendencia también es el resumen equivocado en casos concretos y comprobables: menos de cinco o seis puntos por serie, una curva evidente en lugar de una tendencia recta, uno o dos valores extremos que arrastran la línea hacia sí, o varios grupos visualmente separados que una sola recta promediaría entre sí. En cualquiera de esos casos, este generador de diagramas de dispersión sigue permitiendo ver los puntos crudos con la línea de tendencia apagada; a veces la respuesta honesta son los puntos por sí solos, no una recta ajustada.

Respuestas directas a lo que se pregunta antes y después de graficar un diagrama de dispersión.



Cada par de números se convierte en un punto en cuanto lo pegas, y la línea de tendencia con su R² aparece en cuanto hay suficientes puntos alineados — exporta cuando el gráfico ya esté listo para el informe.